LAS VIÑAS

1.EL TRANCADO
Fue la primera de todas. Con ella empezó la aventura, que es lo que está siendo esta maravilla de convivir con las cepas todos los días. Se trata de una viña de 200 cepas en la que junto a la garnacha tintorera como mayoritaria se encuentra jerez y godello. Es un legado de mi abuela que trabajo durante toda su vida y en cuanto a la edad de la cepas... puff... las recuerdo de siempre, y ella me decía lo mismo, 60, 70, 80 años, que más da, son magnificas. Está asentada sobre un suelo arcilloso, duro, y que sometido a tratamientos con herbicidas y sistémicos durante los años que pasaron entre la muerte de mi abuela y mi llegada a la misma, hoy en día está recuperando una verdadera armonía con la naturaleza. LA PERDIDA 2013 nació de está viña de forma mayoritaria.

2. CASARdoBISPO
Fue la segunda en llegar a este viaje. Es un parcela de 4.000 metros cuadrados con suelo arcilloso y cepas viejas de garnacha, doña branca y palomino. Hace tres años la empece a trabajar y padecía del mismo mal que buena parte de las viñas viejas de esta zona: el uso de herbicidas y sistémicos como elementos sanadores para combatir sus "dolencias". En este caso ha sido una reconversión traumática, algunas cepas, excesivamente debilitadas por el abuso de los venenos químicos no soportaron la transición y se acabaron secando, por lo que hoy también estoy inmerso también en la replanta, intentado que la viña recupere todas sus unidades. Fue la primera viña en el que lleve a cabo una recuperación de los suelos utilizando abonos verdes. La veza, el centeno y el acolchado con paja fueron, los dos primeros años, los protagonistas necesarios para conseguir devolverle la vida a este suelo. 
Se encuentra en la parte alta del núcleo de Larouco y desde ella se disfrutan de unas panóramicas ciertamente hermosas de este agreste paisaje orensano. 


3. O PANDO
Es la única de mis viñas que se dispone en espaldera, aunque en este caso también cuenta con una buena edad. Supera los 35 años de edad por lo que es de la primeras viñas que se plantaron con esta disposición de cultivo en la comarca de Valdeorras. Se trata de una finca de dos hectáreas en las que domina principalmente la godello, la mencía también está presente con aproximadamente un 20% de las plantas. Despues de algunos años de abandono y mal cuidado en el 2013 la empece a trabajar. La poda ese año se realizo muy tarde, a lo que siguió una helada a finales de mayo, hechos que afectaron seriamente a la cosecha de ese año. De todas formas el fruto de esas uvas duermen en mayo de 2014 en la barrica, a la espera de que muestren su mejor momento para ser embotelladas.
En O Pando el comentario general de mis vecinos fue que estaba perdida, que lo mejor era que la levantara todo y que la plantara de nuevo,, y que de paso perdiera más de 30 de años de trabajo continuado de las raíces en el suelo. Es por eso que me he centrado en recuperar las cepas, sanarlas de las enfermedades de la madera que las acechan. El suelo parace mostrar una salud impresionante. Este año, el 2014, si el tiempo lo permite, esta viña dará la prueba de lo que realmente atesora

4. O CHAO
El trabajo en la viña de O Chao empezó hace dos años. Es una parcela situada en una zona privilegiada del ayuntamiento de Larouco, asentada sobre suelo granítico un ocupando una posición abierta que le permite disfrutar de aireación bastante frecuente, lo que facilita mucho el trabao natural en el viñedo.
El cambio en estos dos años ha sido brutal. De trabajar sobre un suelo practicamente desnudo provocado por el uso de herbicidas se ha pasado a una cubierta verde continua que refleja la calidad de la microfauna de este suelo.
En cuanto a las variedades es en esta viña donde tengo la mayor presencia de Dona Branca y de la que nace el monovarietal de LaPerdida. Junta ella se encuentra la Sumoll, traída hace décadas desde el Penedes por el antiguo dueño, emigrado durante años en Cataluña.

 Enero 2014                                                          Enero 2016
                        

                                             
5. ALTO DE A ERMIDA
La viña del Alto de A Ermida es la que se sitúa a la mayor altitud de todas, alcanzando los 600 metros en una zona en la que Valdeorras se abraza ya a lo que es la región vinícola de Ribeira Sacra. Una vez más la incomprensible división administrativa piensa que puede pasar por encima de las decisiones de la naturaleza. Su casi media hectárea es vecina de las cumbres de Manzaneda y su influencia si que se deja notar en forma de un clima en el que el frio es más acusado que en otras zonas del ayuntamiento. Su suelo está dominado por la arcilla y entra las variedades que se encuentran presentes dominan a partes iguales la garnacha tintorera y el palomino, siendo testimonial la presencia de otras variedades. 2016 será el segundo año que la trabajemos tras un año muy duro en el que la regeneración tras años de aplicación de herbicidas a lo que se unió una gran tormenta de predisco afectaron seriamente a su producción



6. Otras viñas
Son parcelas de pequeña superficie que no cuentan con mas de 150/200 cepas y en las que la garnacha tintorera y el palomino son mayoritarias. Campo Santo, Mallada 1 y Mallada 2, A Lama y A Canda son los nombre de estas parcelas mas pequeñas.